Rilke afirmó que la verdadera patria del hombre es la infancia y allí han regresado los hermanos Alejandro y Víctor Hernández con Maestro Espada, el proyecto musical nacido no solo para rendir homenaje al folklore de su Murcia natal, sino también, y sobre todo, para evocar una banda sonora familiar que ni ellos mismos pueden asegurar si realmente existió. Pero, vayamos por partes: ¿Qué es Maestro Espada, más allá de la revelación de la música contemporánea española?
Maestro Espada son dos hermanos nacidos en Murcia que, tras separar sus caminos, uno a Barcelona y otro a Madrid, encuentran en la fascinación común por el folklore huertano la excusa perfecta para dar a luz a uno de los proyectos más interesantes de los últimos años. Un proyecto surgido de castañetas y distorsión, de laúdes y sintetizadores, fragilidad y brutalidad, intensidad y hedonismo, tradición y vanguardia, música popular y experimentación, juego y respeto, ortodoxia y fantasía, de una forma de hablar y, por qué no, de cantar.
Dos voces, orgullosamente murcianas, que han querido revisitar uno de los folklores más ignorados de España. Lo han hecho, además, desde el respeto a la tradición, pero sin ignorar sus propias influencias e intereses, trufando de electrónica una historia musical a la que acceden tanto desde el recuerdo como con la ayuda de los auténticos salvaguardas de la música murciana: las cuadrillas.
Pero Maestro Espada también es el nombre del fundador de la primera banda municipal murciana y la calle donde vivían sus abuelos. Maestro Espada es, en definitiva, el lugar de origen de dos músicos visto con la distancia del que no está allí. Un vínculo mágico formado, a partes iguales, de memoria e imaginación.
Además, ‘Maestro Espada’ es también el nombre de su primer álbum. Un disco integrado de 12 canciones que nos transportan a su ‘huerta’ natal a través de un viaje entre el pasado y el futuro, entre la intimidad y el ruidismo. Se trata de un disco debut que se construye como un emocionante collage de delicada factura electrónica y eminente sentido pop después de tres años de trabajo.
En este proceso de destilación, en este viaje, ha sido esencial la figura de Raül Refree, quizá uno de los pocos productores capaz de sumarse a este proyecto sin nada más que curiosidad y ganas de jugar. No sólo ha producido el disco, sino que ha colaborado en uno de sus temas, “Trilla”.
Alejandro y Víctor son Maestro Espada, pero solo ellos saben que será Maestro Espada. Lo que no hay duda es que han forjado un fenómeno musical que trasciende las fronteras del tiempo y el espacio, llevando consigo los ecos de la huerta murciana a un nuevo territorio sonoro.